No se puede cambiar el pasado... A menos que seas científico

En el Refugio 109 siempre nos ha interesado romper la delgada barrera que separa la realidad de la ficción. Y pocas cosas se acercan más a esa barrera que los viajes en el tiempo. Ya dijimos hace un tiempo que sí era posible viajar en el tiempo y que se conseguiría en un futuro. Pues bien, ese futuro ya llegó, más o menos.

El último número de la prestigiosa revista Nature Physics revela que un grupo de investigadores internacionales ha conseguido cambiar desde el presente un hecho ocurrido en el pasado. Esta increíble hazaña se ha conseguido gracias a las extrañas capacidades que poseen las partículas subatómicas que forman la materia: el entrelazamiento cuántico. Esta propiedad nos es aún en gran parte desconocida, y a grandes rasgos corresponde con una especie de "unión mística" que relaciona dos partículas independientemente de la distancia que las separe o de lo distintas que sean. Así, cualquier cambio que ocurra en una de las partículas se ve inmediatamente reflejado en la otra partícula.

Con estos datos, los creadores del experimento utilizaron dos pares de fotones relacionados por entrelazamiento cuántico de dos en dos. Más tarde, un fotón de cada pareja fue enviado a una persona hipotética llamada Victor. Y de las dos partículas (una por pareja) que quedaron detrás, una fue entregada a Bob y la otra a Alice. (Bob y Alice son los nombres que se utilizan habitualmente para ilustrar los experimentos de Física Cuántica).

Víctor, al tener un fotón de cada pareja entrelazada, tiene pleno control sobre las partículas de Bob y Alice. ¿Pero qué sucedería si Victor decidiese entrelazar a su vez sus dos partículas? Al hacerlo, también los fotones de Bob y Alice (ya entrelazados con cada uno de los dos fotones en poder de Víctor), se entrelazarían el uno con el otro. Lo bueno es que Víctor puede decidir llevar a cabo esta accíon en cualquier momento que quiera, incluso después de que Bob y Alice hubieran medido, modificado o incluso destruído sus propios fotones. Y eso es exactamente lo que hizo.

Las partículas de Bob y Alice se destruyeron tras obtener los datos de cada una, y posteriormente las dos particulas de Victor se entrelazaron la una con la otra. Cuando los investigadores volvieron a comprobar los datos de los dos fotones destruídos, estos habían cambiado, aún cuando las partículas ya no estaban allí. El pasado había sido modificado desde el presente.


Fuente |  Nature Physics

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Se diría que el físico cuántico, a imagen y semejanza del Dios omnipotente ideado por la teología cartesiana, ha resuelto materialmente, aunque sea a pequeña escala, algunas paradojas lógicas, como la modificación del pasado, con la que se han torturado las mentes de los filósofos y se ha tratado de poner cortapisas a la omnipotencia divina. Muy curioso si es cierto, y si no, al menos no será imposible imaginarlo.

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