El invierno nuclear, mejor en Marte

Chernobyl, y más recientemente, Fukushima, son dos ejemplos muy claros de lo peligrosa que resulta la energía nuclear de fisión. Pese a sus muchos beneficios (es una de las energías más eficientes y baratas) el hecho de una catástrofe nuclear radioactiva no le hace gracia a nadie. Pese a ello, la energía nuclear ha sido elegida para los futuros planes de exploración y colonización de los planetas más cercanos a la Tierra, y en concreto, Marte. 

De hecho, el proyecto para construir la primera planta nuclear en Marte está más que avanzado. Tanto, que el primer prototipo podría estar terminado para el año que viene, y en un par de años más, se podría instalar la primera planta en el planeta rojo e incluso en la Luna. Esto permitiría la obtención de una fuente de energía casi inagotable, algo muy importante si tenemos en cuenta que la falta de energía en un planeta distinto al nuestro podría suponer una muerte inmediata (los sistemas controlan el oxígeno, el alimento, etc.). 

No obstante, aunque una base en el espacio pueda parecer tan peligrosa como una en la Tierra, no lo es. Debido a las condiciones del espacio (y de la Luna y Marte), se podrían crear "reactores nucleares de bolsillo", de no más de 30 cm y que serían bastante más eficientes que las actuales placas fotovoltáicas que se usan en la actualidad. 

Sin embargo, pese a la gran seguridad y utilidad de estos "reactores de bolsillo", el problema que se presenta, en mi opinión, es el mismo: no haremos más que colonizar Marte y la Luna e inmediatamente será necesaria la construcción de un cementerio nuclear (para que nos entendamos, un basurero radioactivo). Quizás deberían esperar un par de años e instalar una planta de energía de fusión, pero claro, yo no puedo opinar porque no trabajo en la NASA... 

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