Cambiando el concepto de "muerto": no tener pulso y seguir vivo

Una persona muerta es aquella a la que no le late el corazón y es imposible que le vuelva a latir (por norma general, una persona a la que el corazón no le late durante más de diez minutos está muerta con toda seguridad, pero hasta pasado ese tiempo es posible reanimarla). Al menos está era la definición hasta el día de hoy, pues el invento que se acaba de presentar en sociedad podría cambiar para siempre está definición: 

Científicos del Texas Heart Institute han desarrollado un corazón artificial que no genera ningún pulso ni sonido audible. En lugar de bombear la sangre como lo hace un corazón humano y el resto de corazones artificiales existentes, este nuevo corazón robótico genera un flujo contínuo de sangre mediante unas turbinas, lo que hace que el paciente no tenga pulso y que al acercar el oído a su pecho no se oiga más que un leve zumbido. Además, este corazón artificial ha demostrado ser uno de los más eficientes hasta la fecha, pues en las pruebas con humanos, en ninguno de los casos provocó efectos adversos ni secundarios de ningún tipo (salvo el hecho de no tener pulso).

Aunque todavía faltan unos años para poder ver los primeros implantes con esta nueva técnica, está claro que tiene muchas papeletas para convertirse en un nuevo hito para los trasplantes artificiales, tanto por su curiosa característica como por su eficacia demostrada. Además, es la primera vez que se crea un órgano artificial que no imita al órgano original, lo que podría abrir nuevas vías de investigación para el desarrollo de todo tipo de órganos artificiales...

Fuente | Vagos.es

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