Increíbles historias sobre alienígenas: El curioso caso de Alióshenka (I)

No hay duda de que existen motivos más que suficientes para creer en la existencia de alienígenas a pesar de que nunca nos hemos topado con ninguno de ellos. ¿O quizás sí?

Durante estas entradas, vamos a alejarnos un poco de la ciencia estricta y vamos a relatar los casos más sonados de "avistamientos" de OVNIS y supuestos extraterrestres. Vamos con el primero:

Esta historia, tuvo lugar en la zona de Cheliábinsk, en los Urales rusos en el año 1996. Tamara Prosvírina, una residente de la zona encontró en el bosque por casualidad un extraño ser con la cabeza triangular y unos gigantescos ojos negros que medía unos treinta centímetros de altura. Según los testigos, este curioso y diminuto ser, bautizado con el nombre de Alióshenka, vivió con Prisvírina alrededor de un mes, pero tras este tiempo Tamara fue ingresada en un centro psiquiátrico, pues sufría una enfermedad mental. Así, el supuesto extraterrestre se quedó solo y murió a los pocos días.

Pasado un tiempo, uno vecino de la localidad entro en casa de Tamara, sabiendo que esta no estaba allí para robar, y se encontró con el cadáver de este extraño ser. El ladrón decidió llevárselo junto con el resto del botín, y cuando la policía le detuvo, tubo que contar toda su extraña historia del cadáver. Cuando el cadáver llegó a manos de las autoridades, se le realizó un análisis forense. Ese ser tenía un cráneo triangular formado por cuatro huesos, no tenía ombligo y fue imposible determinar si se trataba de un macho o una hembra (fuera de la especie que fuera).

El cuerpo se entregó a un grupo de ufólogos, los cuales desaparecieron con el, y no se supo más del cuerpo, quedando únicamente constancia de un vídeo grabado por uno de los policías (podéis ver una imagen del cadáver aquí) ya que la pobre Tamara murió en el hospital pocos meses después.

Inquietante, ¿no creéis?  

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