¡Cabréate con tus enemigos y vuélvete invencible!

Indudablemente, alguna vez os habréis tenido que llevar un buen golpe, ya sea obra de un descuido, de un objeto tirado por el suelo o de el más gamberro del barrio que ese día decidió ir a por vosotros. Y seguro también, que una de vuestras primeras respuestas ante un golpe es emitir un alarido de dolor, seguido inmediatamente de unas cuantas palabras de cuestionable educación. Es muy probable también, que si alguna vez estaba vuestra madre por ahí cerca, os mandara callar para no repetir esas palabras tan malsonantes. Pues bien, hoy os traigo la excusa perfecta para que no os vuelvan a echar la bronca por decir palabrotas:

Resulta que el doctor Richard Stephen y su equipo de investigadores de la Universidad de Keele publicarán un más que interesante artículo en el que aseguran que insultar o maldecir tras recibir un golpe ayuda al cuerpo a segregar endorfinas que reducen el dolor. Esto viene a significar que si te cabreas y lanzas insultos y barbaridades cuando te das un golpe, este te dolerá menos. 

Personalmente, no se que pensaréis vosotros de este asunto, pero yo prefiero que me llamen maleducado a tener que aguantar el dolor que provoca un golpe de la mesita de noche en mi débil e indefenso dedo meñique del píe...

Fuente | Quo

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