¿Es el ser humano libre? Pues va a ser que no...

Durante siglos, cientos de célebres (y no tanto) filósofos se han preguntado sobre si el ser humano puede ser libre, o si al igual que pasa con los animales, está condicionado por sus instintos (cosa que no es del todo cierta). 

Mientras ellos divagaban sobre el sexo de los ángeles, muchos científicos se han dedicado a investigar nuestro cerebro con la intención de conocer que ocurre en él cuando tomamos una decisión. Y los últimos experimentos dejan muy claro que el hombre no es libre. De hecho, cuanto tu piensas que has tomado una decisión, lo único que estás haciento es dejarte llevar por una decisión que el cerebro ha tomado unos momentos antes. Es decir, el subconsciente toma las decisiones 300 milisegundos antes de que nosotros hayamos decidido lo que vamos a hacer, de modo que no decidimos nosotros, sino nuestro subconsciente sin esperar a que nosotros nos decidamos. 

El neurocientífico Michael Gazzaniga lo explica de manera sencilla:
Ben Libet determinó que los potenciales cerebrales se activan 350 milisegundos antes de que tengamos la intención consciente de actuar. De modo que antes de que seamos conscientes de que estamos pensando en mover el brazo, nuestro cerebro ya está trabajando para realizar el movimiento.
Pero entonces, ¿el ser humano no es libre ni responsable de sus acciones? Más o menos. Según Libet, desde que se toma la decisión hasta que se realiza existe un corto periodo de tiempo (de unos 100 milisegundos) en el que conscientemente podemos detener la acción que nuestro cerebro ha decidido realizar. Pero en ocasiones (como por ejemplo en el caso de los actos reflejo) este proceso es imposible de realizar, por lo que nuestras decisiones quedan ligadas al subconsciente.

En definitiva, podemos decir que el ser humano no es libre de hacer cosas, sino más bien libre de no hacerlas,  y en algunas ocasiones esto ni siquiera se cumple.

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